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¡Libérate de la DEPENDENCIA!

¡Libérate de la DEPENDENCIA!

Queridos lectores, hoy les hablaré del APEGO o mejor conocido como DEPENDENCIA; desde que fuimos pequeños los tuvimos y por eso es que creemos que es normal tenerlos, incluso culturalmente son aceptados y hasta fomentados, pero eso no significa que sean buenos, y no lo son por el simple hecho de que en vez de ocasionarnos bienestar lo que nos provocan son inseguridad, miedo y frustración.

El primero que mencionaré es el apego a las cosas, a esos objetos a los que les damos demasiado valor y tenemos la idea de que nos son indispensables.

En la actualidad el más común puede ser el celular, cuantas veces nos ha pasado que lo olvidamos y sentimos que nos falta una parte de nosotros, valga la expresión de que nos sentimos desnudos y entonces viene esa ansiedad, de sentirnos incompletos, desprotegidos, es más hasta nos regresamos por él aunque se nos haga tarde. Ahí está el claro ejemplo de que nos producen sufrimiento, antes no necesitábamos el aparato, no pasaba nada, ¿cierto?

Ahora retrocedamos a un apego de la infancia, puede ser un juguete, o cualquier objeto que recordemos que era necesario tener cerca y hasta podía resultar gracioso para los demás y fuera de retirárnoslo hasta nos lo fomentaban los papás ¿apoco no? La típica cobijita o el muñeco de felpa.

Bueno pues ahí está la raíz de que tengamos dependencias, así nos educaron, obviamente no lo hicieron con la intención de dañarnos, ellos a su vez también así fueron educados. Pensemos si ahora nosotros queremos seguir transmitiendo el mensaje de que la dependencia es algo “normal”,

Ahora hablemos de la más grave, de la dependencia hacia una persona, esa sí que es nociva, explicaré por qué; tenemos la idea de que nuestra felicidad depende de alguien, de que nuestras emociones también, imagínense los alcances de este pensamiento, es más, no creo que tengan que imaginarlo, podría asegurar que los hemos vivido, si alguna vez ha llegado a tu mente el pensamiento de, “tú me haces feliz”, que barbaridad, nosotros debemos ser felices por nosotros mismos y los demás también y una vez que te concibes como alguien feliz compartir eso con otro que también lo sea.

En la medida que adoptemos el pensamiento de que cada quien es un ser COMPLETO capaz de hacerse cargo de sus pensamientos y emociones y una vez que te responsabilizas de ellos, ahora si puedes compartirlos con quien tu decidas, seremos personas independientes, para ser más precisa, LIBRES y créanme este proceso de independencia no es fácil, pero vale la pena trabajar en el, lo cual nos provocará una sensación de bienestar incomparable.

Mi correo es jimenezadrianathc@gmail.com

Con gusto recibiré tus comentarios, gracias.

Psicóloga : Adriana Jiménez.

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